Aula virtual
Llamar    Más Info

El educador infantil como modelo y autoridad

Todos recordamos con especial cariño la figura de algún profesor de nuestra infancia; de igual manera que a otros los recordamos con especial antipatía. Un maestro puede llegar a ser para muchos niños un ejemplo a seguir y alguien en el inspirarse. Por eso, los educadores infantiles deben tener esto en cuenta y actuar siempre con la responsabilidad que supone que sus alumnos le tomen como ejemplo. Desde la perspectiva adecuada, este sentimiento de admiración puede ayudar a que cada niño saque lo mejor de sí mismo.

El educador infantil, por la figura de autoridad y de enseñanza que representa para los niños, es tomado por muchos como un referente al que imitar y al que tomar como modelo. Esto puede verse reflejado en numerosos aspectos como la actitud, la forma de expresarse, de relacionarse o incluso de vestirse.

Los maestros son plenamente conocedores de este fenómeno, e incluso son capaces de ver cuándo un niño les está tomando como ejemplo. Al relacionarse con ellos día a día, puede observar estos cambios que serán señal de que los niños están intentando de imitar a su profesor. Al ser conscientes de esto, puede convertirse en un método más de enseñanza para inculcar valores, actitudes y conocimiento.

Sin embargo, existen ciertas sensaciones que los profesores, al igual que todas las personas, transmiten de forma no intencional. Los niños, al observar continuamente a los profesores, se dan cuenta de este tipo de cosas mucho más fácilmente de lo que lo haría otra persona en cualquier otra situación.

Si se encuentran con alguna situación que resulte más complicada de manejar, es recomendable que los maestros pidan ayuda a personas especializadas en este tema. Darse cuenta de sus propios errores y saber rectificarlos a tiempo es parte del proceso de aprendizaje, e incluso los niños verán este proceso en los educadores.

Se trata de situaciones muy concretas y que se tienen que presentar de manera muy notoria para que los niños se den cuenta. Pero, por ejemplo, si el maestro no está acostumbrado a pedir disculpas, es posible que algún niño lo asuma como algo normal. Si se da cuenta de ello deberá trabajarlo y rectificar tanto en clase como en su vida personal.

Ser un ejemplo y un modelo a seguir para los alumnos es algo ligado a la figura de los profesores, tanto para lo bueno como para lo malo. Por eso también el maestro deberá intentar aprender cada día y que esto le sirva de motivación para intentar inculcar la mayor cantidad de valores a los niños.

 

Publicado en: Blog, Educación infantil

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies