Aula virtual
Llamar    Más Info

Protocolo y actuación de paciente con quemaduras

Cuando un paciente llega a la unidad de urgencias con grandes quemaduras, es muy importante actuar y rapidez y de una manera coordinada con el resto del equipo médico. El auxiliar de enfermería tendrá unas funciones concretas ante este tipo de pacientes, cuyo objetivo es que se atienda lo más rápidamente al paciente para así mejorar su pronóstico.

Un incendio o un accidente puede traer consigo consecuencias graves para una persona o para un grupo de ellas. Sobre todo cuando se trate de incendios que afectan a varias personas, el auxiliar de enfermería en urgencias debe cooperar con médicos, enfermeras y el resto del equipo. El objetivo de todo el personal sanitario es atender lo más rápido posible a estos pacientes, ya que cuanto más se tarde en tratar estas quemaduras, más graves pueden ser las consecuencias para estas personas. Su evolución dependerá de la fuente de calor a la que se haya expuesto, de su intensidad y de la intensidad del tratamiento que se le aplique momentos después de sufrir las quemaduras; esta es la parte en la que entra en juego el trabajo del equipo de urgencias.

Para un conveniente tratamiento, el auxiliar de enfermería debe saber valorar la intensidad de las quemaduras del paciente. La quemaduras pueden ser superficiales, si observamos ampollas en la piel, o profundas, en cuyo caso no formarán ampollas sino que veremos el propio tejido de la piel afectado. Estas pueden tardar hasta meses en curar e incluso dejar secuelas, por lo que se deben tratar con mayor rapidez.

Las quemaduras, atendiendo a su gravedad, se pueden dividir en leves, que no superarán el 15% de extensión y serán quemaduras de 2º grado superficiales, moderadas, en cuyo caso se encontrarán entre el 15 y el 30ª de extensión si son de 2º grado o de menos del 10% si son de tercer grado. Finalmente tenemos el tipo más grave de quemaduras, que son las de 2º grado con más del 30% del cuerpo quemado y de tercer grado con más del 10%. Este tipo de quemadura grave se pueden acompañar de lesiones respiratorias, ya que al estar expuesto a esos niveles de fuego, los pulmones y las vías respiratorias sufren consecuencias. Además de lesiones respiratorias, las consecuencias también pueden afectar al sistema cardiovascular, renal y gastrointestinal.

El protocolo de actuación cuando una persona con grandes quemaduras, o si son estas de carácter grave, llega a urgencias es el siguiente. El auxiliar de enfermería, conociendo este protocolo, deberá desempeñar las tareas que forman parte de su cometido y las que sean encomendadas por enfermeras y médicos:

  • Asegurar la vídeo aérea y proceder a la intubación endotraqueal si es necesario
  • Reposición de volumen mediante líquidos templados de unos 50 ml/hora.
  • Abrigar al paciente con sábanas para preservar la hipotermia
  • Colocar una sonda urinaria
  • Colocar una sonda nasogástrica en pacientes que superen el 20% de quemaduras
  • Administrar analgésicos y sedación
Publicado en: Auxiliar de Enfermería, Blog

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*