Aula virtual
Llamar    Mas Info

¿Qué hacer cuando un alumno llora en clase?

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Como profesor de niños, a menudo te enfrentarás a una situación que es algo complicada de gestionar: que un alumno, por los motivos que sean, rompa a llorar durante la clase. En este caso, debes ser especialmente cuidadoso y comprensivo con él y seguir ciertas recomendaciones que logren que se sienta mejor.

En nuestro día a día podemos comprobar que reír está mucho más aceptado socialmente que llorar. Compartimos risas a menudo, incluso con desconocidos; pero tenemos terror a llorar porque nos sentimos vulnerables. Esto es algo que se aprende con los años y con la experiencia, por eso, los niños se avergüenzan en menor medida cuando rompen a llorar y lo hacen más a menudo que los adultos.

¿Cómo enfrentarse a la situación del llanto de un alumno?

Es importante que, como profesor de niños, aceptes el llanto como aceptas la risa: es algo totalmente natural y necesario en ciertas ocasiones. Intenta inculcar este aprendizaje de las emociones a tus alumnos, así sabrán gestionarlas mucho mejor a medida que vayan creciendo y no se avergonzarán de mostrar sus sentimientos.

¿Pero cómo actuar en este caso? No debes caer en el clásico error de ver a un alumno llorar e inmediatamente hacer que abandone el aula para que sus compañeros no vean lo que está ocurriendo. A no ser que se trate de algo excepcional cuyo caso conozcas de antemano, es más recomendable que le animes a compartir con todos qué le ha hecho llorar. Quizá sea una discusión con otro alumno cuyo conflicto tendrás que abordar, quizá un problema familiar, o una frustración… Los motivos pueden ser muchos, pero ¿por qué no compartir este sentimiento con sus compañeros? Como profesor de niños, aprovecha esta ocasión para que aprendan más sobre las emociones y sentimientos.

Una vez que el alumno haya explicado el problema, pasa a lo que se denomina como la fase de consuelo y ayuda. Tranquilízale, haz que sienta tu empatía y la de sus compañeros y hazle ver que todos los problemas tienen solución. Una vez el alumno esté más tranquilo, intenta ayudarle y ofrecerle soluciones: haz que converse con el compañero con el que ha discutido, pide a otro alumno que le ayude a realizar esa actividad con la que se ha frustrado… Como profesor de niños sabrás cuál es la solución más conveniente a la problemática que ha hecho que el niño rompa a llorar.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail
Publicado en: Blog, Educación infantil

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies.

ACEPTAR